
Pocas veces una serie me llama la atención, es más no soy mucho de ver series, menos gringas. Pero desde hace aproximadamente unos meses atrás, en canal Fox, un anuncio me sorprendía entre los comerciales de Los Simpson, voces, coreografías, argumentos que a simple vista son comunes. Luego, a medida que el tiempo fue pasando, más anuncios fueron apareciendo, un dato importante despertó aun más mi interés en ver el contenido de aquel anuncio...
Los creadores de Nip/Tuck han hecho de un clásico de disney, series blandas con mensajes totalmente sanos, donde el mayor pecado de todos es la envidia entre adolescentes, en una serie de contenido un poco oscuro, temas reales en muchachos que descubren sus talentos y su propia vida en sociedad. Problemas de anorexia, embarazo no deseado, homosexualidad, discapacidades, alcoholismo, traumas, obesidad, diferencias raciales, envidias, etc, son los elementos que hacen de Glee una serie que no basa todo en las canciones.
Ahora bien, las canciones son muy bien elegidas, interpretadas de una buena forma, no excelente, pero es lo que lo hace más real al momento de escuchar al coro de Glee en escena - debo confesar que hay ciertas canciones e interpretaciones que me han dejado los pelos de puntas -. Pero más allá de toda canción es la actuación lo que me convoca en esta entrada. Los actores, todos, no hay excepción me han convencido, he visto ya cinco capítulos, tres en televisión y dos online, mer queda aun por ver, creo que después de tanto tiempo por fin podré decir que soy un fanático de la televisión gringa.
La trama en sí tiene puntos comunes con otras series, pero es dinamica, entretenida y emocionante. Si yo hubiese tenido un profesor de coro como el que tiene este grupo de adolescentes, seguramente hubiese continuado en el canto.
Hasta la próxima.