”… entrégate al placer absoluto”
Erase una vez, pues si, erase, una tierra encantada 3 décadas atrás, entre Paramount y Universal en la que no existía la risa (…bueno, no como hoy se le conoce). Ni hablar de Scary Movie, , Disaster Movie, Not Another Teen Movie, Not Another Scary Epic Teen Date Movie, Not Another High School Show, Not Another Tolkien Movie, Another Gay Movie, Another Gay Sequel, Not Another Not Another Movie entre otras ( personalmente prefiero tramas más complejas como en Pollitos en Fuga o un buen culebrón venezolano ). En fin, no nos desviemos del eje, de aquella tierra encantada en la que a simple vista pareciese no existir adolecentes a quienes vender las otroras producciones ya mencionadas. En sí, la encantada y drogada época de los 70 pareció ofrecer un esquema más adecuado a la efervescencia hormonal propia de la adolescencia, Jaws, Star Wars, Saturday Night Fever, Rocky, The Godfather son muestras de que las grandes de esta época no excluyen el factor desenfreno y liberación emocional, la exageración de características a un protagonista o antagonista, responsabilizándolo de cuanta pelea, paliza, muerte, atentado, guerra u orgía ocurra en el celuloide en cuestión, ni hablar de las grandes controversiales A Clockwork Orange, Salo o Pink Flamingos. Bajo el contexto de esta cortina introductoria es que hablaré de una grandísima de la comedia “The Rocky Horror Picture Show”
Atendiendo al factor egocéntrico propio del juicio adolecente, la película expone un claro personaje central de la que se desprenden todas las situaciones y explicaciones de la historia, y en ocasiones espléndidos (si, como los calefonts) monólogos por parte de Frank N Furter (Tim Curry (a quien personalmente recuerdo en Home Alone 2(o… Mi Pobre Angelito 2: Perdido en Nueva York) como Mr. Héctor, el Hosted del Hotel Plaza a quien superponen una escena animada del Grinch (la animación original, no la de Jim Carrey) comparando su sonrisa de satisfacción con el verde personaje))… un travestido muy al estilo de Freddie Mercury en “I Want To Break Free”, recordando, por supuesto, que TRHPS es de 1974 y IWTBF de 1984.
La historia relata la noche que debe pasar una conservadora y feliz joven pareja comprometida y heterosexual (valgan todos estos calificativos) conformada por Janet Wisse (Susan Sarandon) y Brad Majors (Barry Bostwick) en una misteriosa mansión debido a la avería de uno de sus neumáticos en una tormentosa noche en medio de la nada (pfffff). Aquí deben lidiar con la manipuladora extravaganza de su anfitrión y la servidumbre, quienes esa noche festejaban una convención de transilvanios en la que se además se celebrará el nacimiento de quien se centra el título de esta película, Rocky Horror (Peter Hinwood) una criatura que Furter elabora siguiendo frankeinstianos patrones.
La película es un musical que honra a algunas producciones, SCI en general, de la compañía cinematográfica RKO, una de las grandes de la época dorada del cine Hollywoodense. En la introducción de la película se pueden escuchar referencias a Flash Gordon (ya antes de la película del 80 existían series y comics) o El Hombre Invisible. Aunque de la productora es mayormente reconocida la galardonada Citizen Kane.
De culto, pero no proveniente del cine independiente, cuenta con una asertiva fotografía, buenos juegos de cámara, (no las típicas vuelta y vuelta), un muy entretenido rock soundtrack, excelentes actuaciones (aunque de características teatrales) resaltando el trabajo de Curry de quien sopesa gran parte de la líneas del film. Una historia compleja sólo en los detalles aportados por las situaciones y la psicología de los personajes, lo cual logra una trama ágil en la que no se encontrarán aquí escenas en las que se tengan que estar dando explicaciones del porque de las cosas y que la quinta pata o la del cangrejo, bla bla bla, …no, aquí no las hay.
Por: Fredric.
